Por Arturo J. Flores

 

Coincidentemente, varias personas me preguntaron en la última semana a qué bandas me falta ver en vivo. Si respondiera literalmente la pregunta, tendría que decir que a muchas. Porque no creo haber escuchado ni siquiera al 1% de la música existente. Nadie lo ha hecho.

Pero como sé que quienes me lo han preguntado se refieren a las bandas que yo quisiera ver en vivo, me puse a darle vueltas al asunto. Puedo presumir que he ido CASI a todos los conciertos que se me han antojado. Si descartamos los que por obvias razones no son posibles, como aquellos en que los músicos están muertos (para que no empiecen con que Nirvana, Joy Division, Jimi Hendrix…) y en los que los grupos no se encuentran activos (Led Zeppelin), la lista se reduce a artistas que de verdad me volarían los sesos si vinieran a México.

He aquí una decena de ellos. Investigué y puede que me equivoque, pero creo que ninguno ha pisado México.

 

1) The Pretty Reckless

Obviemos lo evidente. Taylor Momsen en una mujer muy hermosa. Pero más allá de eso, en lo personal voces como la suya hacen que me tiemblen las piernas. Esa tesitura grave, con un ingrediente exquisito de ronquera, sencillamente se te mete hasta el alma y te conmueve así seas una piedra. Si bien la música está hecha para el lucimiento de su vocalista, ella cuenta con credenciales para justificar la decisión.

 

2) Cage The Elephant

No es un secreto que pertenezco a la Iglesia del Sagrado Corazón de Nirvana. Por eso en 2011, cuando me llegó vía digital el adelanto del segundo disco de esta agrupación de Kentucky, identifiqué en el sonido de esta banda la señal definitiva de la resurrección del grunge. Pero lejos de oler a viejo, pareciera que aquel sonido de Seattle se levantó con un brío contemporáneo indiscutible. Una vez estuvieron anunciado en un cartel falso del Corona Capital… y me tardé en superar la desilusión. Por cierto, Aberdeen se llama el pueblo donde nació Kurt Cobain.


 

3) Blues Pills

La música siempre se escucha en vivo. Por eso no es justo que no hayamos podido disfrutar de esta banda integrada por dos suecos, un francés y un estadounidense quienes desde su debut en 2012 han traído de regreso el viejo sonido del blues. Inyectado con un poco más de energía y distorsión.

 

 

4) White Denim

Aquí otro ejemplo de una agrupación que cada vez que escucho, odio no haber visto en algún festival. O mejor aún, en un venue pequeño, dónde su mezcla de jazz, R&B y sonidos experimentales se aprecien mejor. Son originarios de Austin, Texas, por lo que tan lejos no se encuentran de nuestra tierra.

5) The Orwells

Malditos yanquis. Hay que reconocer que algunos de ellos supieron asimilar el sonido punk, pasarlo por un filtro de buen rock y garage y entregárnoslo de manera tan energética como la de esta banda formada en los suburbios de Chicago. Otra de esas criaturas musicales a las que no he conseguido contemplar en un escenario.

 

6) PRAYERS

Hace poco más de dos años, el dueto integrado por Rafael Reyes, quien nació en Cotija, Michoacán, y Dave Parley, de Tijuana, dio mucho de qué hablar por haber bautizado a su música como “Cholo Goth”. Una mezcla bizarra entre el synth pop, el rock gótico y la cultura hip hop. Desde entonces tengo enorme curiosidad de verlos en vivo.

 

7) Graveyard

Este grupo sueco es uno de los representantes más destacados de ese revival de sonidos psicodélicos setenteros traídos al presente. Muero por comprobar si son capaces de recrear en vivo lo que sus discos de estudio muestran. Y a decir por los videos de YouTube, parece que sí.

8) Vintage Caravan

No, no es metal. Aunque está a punto de serlo. En realidad se trata de un stoner refinado, precioso, matemáticamente ejecutado por un trío islandés que nos demuestra que hay vida en ese país más allá de Björk y Sigur Rós.

 

9) Tenaciuos D

Yo sé que muchos colegas están peleados con el sentido del humor. Yo no. Mucho antes de dejarme seducir por el stand up comedy ya disfrutaba de aquellos proyectos musicales que además de hacerme mover el cuerpo, también me desternillaban de risa. Pésele a quien le pese: a Jack Black le sobra talento. Tenacious D es una gran banda, una excelente película, ¡y ojalá (aunque parezca imposible) pueda verlos en vivo alguna vez!

 

10) Ángel Stanich

El músico de Santander se ubica dos rayitas abajo del punk y una arriba del folk. Resulta no sólo interesante su forma de cantar y de tocar la guitarra, sino su actitud en el escenario. Es otro concierto que me falta y todo una palomita que debo poner en mi lista.

 

Cruzo los dedos porque antes de morir haya disfrutado de todos estos banquetes de sonido. [m]