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¿A qué te suena la etiqueta “Synth pop”? 

Seguramente a algo muy manoseado. Sobre todo últimamente. Hace poco platicaba con un par de amigos (de esos clavados en los temas musicales) y uno de ellos mencionaba con cierto optimismo que en los próximos años se vendrá el invento de un instrumento lo suficientemente innovador como para revolucionar la música, tal como lo hizo el sintetizador en su momento (o como lo sigue haciendo en nuestros días). Otro veía con menos esperanza ese anhelo y mencionaba que el sintetizador condensa todos los sonidos que pueden existir musicalmente por lo que es casi imposible que un instrumento igual de revolucionario estuviera si quiera cerca de ser inventado. Lo cierto es que si pensamos que la guitarra eléctrica se inventó hace más de 50 años y sigue siendo utilizada para crear música, seguramente el sintetizador tendrá aún mucho para darnos.

Algo así debió pensar Cédric Streuli cuando abandonó The Mondrians (una banda Suiza con guitarras en la que él tocaba la batería), para crear su proyecto solista.

buvette

Elasticity es el cuarto álbum de Buvette, el espacio desde dónde Streuli detona sus inquietudes musicales con una destreza sobresaliente, pero al mismo tiempo un tanto desconcertante. Si pasas por la discografía de este franco-suizo, encontrarás referencias a cosas que seguramente has escuchado en algún otro lado, pero que de manera juguetona se aleja de ellas, o las ve de ladito, como en un coqueteo juguetón, pero con pertinente distancia.

El alma viajera y hippie con la creció Cédric, que finalmente lo llevó a buscar suerte en diversas partes del mundo, incluyendo México (lugar en el que vivó un par de años) resuena en algunos de los tracks de este trabajo. Entre ellos destaca “Hijole”, una de las dos piezas instrumentales del álbum. Un ejercicio que mezcla todo tipo de sonidos y ritmos que suponemos le remiten a las borracheras con mezcal y cerveza que seguramente vivió en este país (me lo imagino escuchando marimba en una trajinera de Xochimilco). El ritmo de las tamboras, el sonido de las marimbas y las trompetas. Todo ello saliendo directamente de su sintetizador y no como en algún momento lo hiciera Nortec, al fusionar ritmos electrónicos con metales en vivo. Es el tipo de alquimia que se siente en el resto del trabajo, ese intento por estirar los sonidos a través del sintetizador para llevarlos a otro extremo.

El álbum abre con dos piezas en un mood totalmente distinto, entre el synth pop y el post punk. Con una voz muy a lo Sisters of Mercy nos adentra a una atmósfera oscura que conforme pasa el disco se va transformado hacia algo más brillante, acaso bailable. Por ratos en la reflexión interna. El viaje eterno. Un beat con ambientes acuosos suena en “We All a Trip to Trip On”: “You might think that the room is now yellow, the tv reflections make the dream come true. For a couple of ours i’m gone”.

Una especie de interludio o de respiro para saber si ya se ha logrado alcanzar el destino del viaje, se siente con “Are We There Yet?”. Estamos en un viaje, uno con alfombras voladoras y para eso está justamente “Flying Carpets”, para recordárnoslo.

Elasticity es eso, tensar la cuerda de los sonidos. Explorar las posibilidades musicales que se pueden alcanzar con un sintetizador. Y sí, también es un viaje por todos los lugares que ha pisado quien está detrás de Buvette.