Por Oscar G. Hernández

Por mucho tiempo se ha esperado que nuestro país diera el  salto para lograr una novela gráfica de altura.  Camilo Cadena llega con su libro para demostrar que la gran narrativa gráfica está presente en México.  Con una estructura de lo que podríamos llamar documental biográfico desarrolla una novela soberbia en muchos sentidos.

Cadena conoce la valiosa historia familiar, sabe llevarla a las imágenes y secuencias, de tal manera que impulsen la construcción de ambientes gráficos acordes al ritmo y a la situación narrativa. Todo inicia con un: “Soy de la generación que no quería morir con el PRI en el poder…No creo en Dios pero a pesar de todo sigo creyendo en el hombre.” A partir de esas frases desenvuelve una narración de familia, de compromiso, de resistencia, de honestidad, de dolor, y de orgullo.

El narrador gráfico entreteje la vida del abuelo, del padre y del hijo a partir de capítulos que muestran la historia del México contemporáneo sumido en la miseria en la explotación y que sin embargo siempre de alguna manera sostiene un bastón de lucha. La Tempestad descubre esas vivencias relatadas desde alguien cercano a ellas; Vivencias  llenas de intimidad cuando enfrenta al lector con cartas, documentos personales, fotografías, y textos en los que cuenta lo vivido por el padre. El enfrentamiento con caciquismo a todos los niveles desde el clásico “O me vendes tú o me vende la viuda” o el conmovedor relato de la muerte del patriarca; realizado con un dibujo limpio y cuidado que genera tensión viñeta a viñeta, esa tensión del que espera la muerte con un pequeño hilo rojo y frases que rematan entre el dolor y el sarcasmo  “En ese momento lo supo, o lo mataba el corazón o lo mataría el culo.”

La novela sirve a su contexto y reflexiona desde el impacto de lo que se entiende por país, el tener que experimentar el ser preso y abusado por la policía, la persecución por el ejército, la resistencia indígena que siempre ha estado presente y saberse de  “Un país sin memoria”… No es cierto tenemos memoria pero nos quedamos callados.”

El dibujo y la plástica jugaran un papel más que primordial. Camilo rompe con moldes y estereotipos pasando de un estilo gráfico al otro, desde trazos libres y agradables, hasta la fuerza, la libertad y la provocación que el relato exige. Sus páginas y sus composiciones se pueden ver como piezas individuales que apuntalan el relato de manera  precisa. La gráfica y plástica puestas por el chiapaneco recurre a todas las posibilidades pasando del carboncillo, al acrílico, a la tinta, el bolígrafo, el crayón, a la foto, al fotograma, etc. como si cada  capítulo fuera parte de una gran sinfonía visual.

La Tempestad es algo que dará mucho de qué hablar por todo lo que representa, es un hito que refresca lo que se suele llamar como novela gráfica documental, cómic reportaje, autobiografía y cualquier otra clasificación. Lo realizado por Cadena no se había visto hasta ahora; son pocos los narradores gráficos capaces de crar popuesta dearriesgar tanto y hacerlo bien. La Tempestad viene para colocar a la novela gráfica mexicana en un estatus no alcanzado antes. Y lo que es más como algunos suelen decir, las mejores cosas de la vida son gratis. El libro se puede descargar directamente desde el Tumblr de Camilo y si quieren un impreso por favor solicítenselo, no se arrepentirán.

 

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