Un texto de Vicente Jáuregui

La adolescencia representa un momento determinante. Aunque Chris Todd y Jim Baron crecieron escuchando la neosicodelia de los Stone Roses y se nutrieron de la efervescencia de la escena de Manchester, en la universidad deciden fundar Crazy Penis, una banda más orientada al baile de drogas sintéticas. Bajo el influjo de la tecnología, lo suyo era explorar las posibilidades rítmicas de la música electrónica en temas que atravesaban por momentos de soul, disco y house. Ahora, a 21 años de distancia de sus primeras sesiones de grabación, el dúo abrevió su nombre con el eufemismo de Crazy P, aumentó su alineación a quinteto con la voz de Danielle Moore y el soporte instrumental de Tim Davies & Matt Klose. Con 5 discos de larga duración y un par de EPs, Crazy P regresa a México para ofrecer un show diferente el 29 de octubre en el Xibalba Festival, que se llevará a cabo en Cuernavaca, Morelos. Platicamos con Chris Todd sobre los detalles de su tercera visita a México.

El sonido de Crazy P está orientado hacia el deep house, el funk y la música disco, ¿creciste escuchando este tipo de música?

Chris Todd: En realidad no. Cuando tenía 15 años, lo que más me emocionaba eran los Stone Roses y toda la escena de Manchester, bandas como los Happy Mondays me inspiraron bastante porque provenían de la clase trabajadora. Con ellos tenías la impresión de poder lograr lo mismo, eran gente normal haciendo música y te identificabas con eso. Además, tenían un sonido muy fresco.

Uno pensaría que tus primeras influencias eran menos guitarreras, más cercanas al synth pop, a bandas como Depeche Mode…

CT: Es curioso porque más joven yo estaba enfocado en bandas con guitarras, no tanto en los sintetizadores, eso vino después. Bandas como Depeche Mode siempre me han gustado, pero comencé a apreciarlas con el tiempo. Ahora escuchó sus discos y me parecen muy buenos.

En una discografía de siete álbumes, ¿podemos hablar de un proceso evolutivo, cuál sería la línea de cambio en más de 20 años de carrera?

CT: Creo que sí la hay, sobre todo en los últimos discos, siento que hay un enfoque más maduro y se refleja en las composiciones. Pero seguimos aprendiendo. Los primeros discos están muy influenciados por la tecnología que existía en ese momento, teníamos un equipo muy básico y austero en esos días. Teníamos que presionar realmente fuerte para rebasar las fronteras de esos aparatos. En todo este tiempo hemos escuchado bastante música, muy diferente entre sí y todo nos influencia para ir cambiando. Vamos incorporando elementos que nos gustan de las cosas que escuchamos, eso ayuda a que nuestra música vaya cambiando. Hemos visto bandas que tienen 20 años y siguen haciendo lo mismo que en el principio, eso nos volvería locos (risas), nosotros somos muy abiertos a escuchar.

¿Cómo deciden tú y Jim incorporar la voz de Danielle Moore como parte oficial de Crazy P?

CT: Conocimos a Dani hace mucho tiempo en Manchester. En ese tiempo salíamos mucho y así la conocimos, ella solía vivir en una casa donde había mucha fiesta y nos invitaba. Después comenzamos a hacer sesiones ahí. Un día grabamos algo juntos y nos gustó mucho, decidimos hacerla parte de la banda y ello representó un gran cambio, se volvió una parte fundamental para nosotros.

En los 90, había esta eterna pelea mediática entre Oasis y Blur en Inglaterra. ¿Con cuál banda te quedas?

CT: Nunca fui muy seguidor de Oasis, traían todo este discurso tonto del fútbol… pero creo que me gustan un par de sus canciones. Encuentro mucho más interesante a Blur, sus composiciones son muy buenas.

Es su tercer vez en México, ¿qué podemos esperar de su presentación en México en el Xibalba Festival?

CT: Será muy diferente, seremos básicamente yo y Dani como DJ’s, habrá otros elementos, teclados, sampleos. Tocaremos mucho de los últimos dos discos, también material que hemos grabado pero aún no lanzamos como banda. Dani es muy buena al frente y será un show muy bueno.