Entrevista por:: Vicente Jáuregui

Con un espíritu precoz y una sensibilidad desbordante, Grethel Zavaleta a.k.a GRTSCH inició su carrera musical a la edad de 16 años. Durante los últimos años, su talento la llevó a trabajar con artistas como Aleks Syntek y Mon Laferte. Cantante, compositora y multiinstrumentista, en 2014 decidió apostarle a sus propias ideas y así arrancó una carrera solista bastante promisoria. Con un EP debut homónimo que ella misma produjo, las 6 canciones del disco cautivan con un sonido oscuro e introspectivo que bajo una cascada de synthpop, pianos y hip hop, entrega un sonido muy distintivo. En el escenario, Grtsch transita de la melancolía a la euforia mostrándos el otro lado del pop mexicano.

Comenzaste a cantar desde muy pequeña, ¿vienes de una familia de músicos?

Desde los 6 años ya cantaba. Mi papá es súper artístico, tocaba la batería, la guitarra, componía, pintaba, dibujaba. El mundo del arte estaba en mi casa y él nos impulsaba, nos compró un equipo de sonido y nos poníamos a cantar.

 

¿Qué discos te cambiaron la vida?

Yo nací en el 88, entonces uno de los primeros discos que me cambiaron la vida fue el Affirmation de Savage Garden. Es un gran disco y me traumó. El Bed Times de Madona. De rock el primero que me gustó fue Californication de los R.H.CH.P., lo escuchaba completo muchísimo.

 

¿En qué momento pasaste de cantar de manera amateur a querer tomártelo en serio?

En ese entonces amaba la música pero no sabía que me iba a dedicar a esto. A los 14 años me fui a EU a vivir y comencé a componer en inglés, sin tocar un instrumento ni nada…

 

… ¿Se fue toda la familia?

No, me fui yo sola a estudiar la prepa. Mi mejor amiga de Chiapas se iba a mudar con toda su familia y me preguntó si no quería irme con ella. Como yo era muy buena estudiante me fui becada. Era un desmadre, pero aplicada.

 

Supongo que todo eso influyo en las canciones que estabas escibiendo.

Muchas experiencias. Estaba en un internado mixto, a pesar de que era presbiteriano, era un relajo. Hice los mejores amigos de toda la vida, era verlos todos los días desde que despiertas hasta que te duermes. Es una familia. Ahí viví experiencias e hice mis primeras canciones sobre amor y desamor.

 

¿Recuerdas la primera que escribiste?

Claro, una que se llama “Just For You”.

 

¿Dedicada para quién?

A un amor platónico que tenía allá. Él era norteño, de SLP, era mi mejor amigo y estaba en el internado, pero era más grande, era senior. Él nunca supo que yo estaba enamorada porque de verdad éramos mejores amigos.

 

¿Nunca se la cantantes y nunca supo?

Ya después anduvimos y se enamoró de mí perdidamente.

 

¿Qué pasó después, en qué momento te regresas a México?

Después regresé a Chiapas de nuevo y agarré mi primer trabajo ya como cantante. Soy de Tuxtla Gutiérrez. A los 20 me vine a vivir al DF y seguí componiendo. Al principio sólo escribía en inglés, me costó mucho trabajo cantar algo en español. El inglés es súper fácil: dices cualquier estupidez y suena increíble.

 

¿Cómo descubriste tu propia identidad?

Llevo 3 años trabajando en GRTSCH. Al principio fue una búsqueda implacable (ríe). Desde chavita hubo productores que quería hacer cosas y me proponían grabar, pero nunca conecté chido con ninguno, me decían “yo tu voz la veo por acá y por allá” (risas). Afortunadamente nunca lo hice, no me hubiera gustado que saliera un disco que no era yo. Mi primer proyecto de música original fue Robot Junkie Paradise.

 

Es una banda de León ¿cierto?

Sí, los conocí porque el vocalista me grabó en el estudio donde él trabajaba –Testa estudio, muy buen lugar para grabar–. En ese momento Mon Laferte estaba por sacar su primer disco. Yo la había conocido tocando covers en bares, nos hicimos súper amigas y me ofreció grabar coros en el disco. Me dijo que no tenía lana pero me pagaba todos los viáticos y dije “a huevo, vámonos”. Tenía 21 años. No sabía grabar pero me encantaba la idea. Yo era parte de su banda como corista, guitarrista y tecladista. Zain, vocalista de RJP me escuchó cantar y me invitó al proyecto, que en ese entonces apenas tenía un año y tenía otra vocalista. En cuanto escuché su material supe que era la música que yo quería hacer.

 

Es una banda muy potente, con muchas influencias…

… Sí, tiene mucho dance, rock, una fusión de funk, ondas de jazz, es una mezcla de muchos géneros.

 

Ahora con tu proyecto, ¿sigues como ellos o ya tomaste sólo un camino solista?

Sigo con ellos y paralelo hago lo mío. Ahorita estamos en un break luego del segundo disco Olvida dormir. Tocamos, hicimos gira, medios, todo y el tiempo de vida del disco ya pasó. No dimos un tiempo para “descansar” haciendo música, porque cada quien tenía ganas de hacer otros proyectos. Queremos hacer un EP para el siguiente año, pero sin prisa, porque nos damos el tiempo de desarrollar un concepto en cada disco. El primero fue muy dance, muchas fiestas; el segundo fue totalmente back to the 90. En el primero nos fue muy bien, tuvimos como padrino a Gil Cerezo de Kinky, nos apoyó y grabó en el disco, estuvo en la presentación, todo increíble. Abrimos shows de Amigos Invisibles, Kinky, Calle 13, Molotov, vivimos una época muy buena.

 

Con todo ese éxito, ¿cómo decides que tenías talento para hacer tus propias canciones?

En ese momento yo no sabía que quería hacer algo solista. Cuando entré al taller de Autores y Compositores de México, la SACEM, me di cuenta que tenía talento. Ya componía pero en el taller supe que era algo bueno.

 

¿Cómo funciona, es un concurso?

Es una convocatoria a nivel nacional en la que los compositores envían su trabajo. Escogen a 70 personas y ahí estuve yo, fue una de las primeras canciones que hice en español.

 

¿Cómo se llamaban los temas?

Mandé dos: “La mitad de mí” que la compuse a mi papá y otra que se llama “No deje”, una canción que viene en el EP debut de GRTSCH. Habla de no dejar tus sueños atrás, de luchar por lo que quieres. Con esa canción me escogieron y por eso decidí incluirla en el disco.

 

¿Y la de tu papá?

Esa no, pero yo creo que para el siguiente disco entra (risas).

 

¿Después seguiste estudiando en la SACEM?

Hice mi carrera de dos años ahí, me lo tomé muy en serio. Me gradué y en ese transcurso compuse mil canciones. Te dan poesía, recursos literarios, armonía, música para cine, de todo. Mi clase favorita era la de cine porque me abrió la mente para lo que yo quería hacer.

 

¿De qué peli harías un soundtrack?

The Matrix, yo creo, marcó mi vida.

 

¿Cómo te lo imaginas?

Como mi proyecto, que es synth pop, electrónico, pero es melancólico y oscuro sin perder el punch. Si hubiera hecho algo más tranquilo, podría hacer la música de Eternal Sunshine of the Spotless Mind.

 

Me parece que GRTSCH es introspección para bailar.

Exacto, porque no es nada calmado, es triste pero si te pone a bailar.

 

¿Qué podemos esperar de tu show para el Festival Marvin?

Todo será en vivo, a pesar de que es electrónico, las computadoras que llevamos sólo son para programar el sonido de nuestros teclados. Queremos hacer ese reto, que todo suene en vivo. En el proyecto hay 3 músicos increíbles, Ferdinand Gonzáles de los Guadaloops, Uriel Orozco de Robot Junkie mi compañero de siempre y Rodrigo Ortega que lleva años como músico de sesión de poperos como Camila, Alejandra Guzmán, Ana Torroja. Son músicos increíbles a los que admiro muchísimo. Estoy segura que será un show muy bueno.