TXT :: alias Ricardo Miranda | @aliasRmiranda

Martin Amis (Swansea, Gales 1949) es un escritor que, a diferencia del subgénero de escritores que tratan de llevar una vida apartada de los reflectores y los titulares, desde que empezó a recibir elogios por sus libros se mantuvo en el ojo público y llevó una vida que, dicen los críticos británicos, parece más la de un rockstar que la de un hombre de letras. Esa exposición fue marcando su relación con la prensa y probablemente influyó en que los críticos le echaran la maldición del rockstar: alabado por su aporte inicial que consideraban sagaz e innovador, llegó un día en los noventa (los fatídicos noventa) cuando alguien acuñó la broma de que Amis había dejado de ser el enfant terrible de las letras británicas y que ahora sólo era terrible, y a partir de entonces cada vez que sale un libro nuevo de él, los medios que lo reseñan se dedican a hablar de lo grande que fue Amis cuando fue grande.

Pero mezquindades del mundillo literario aparte, Martin Amis es sin duda uno de los pesos pesados de las letras británicas en las últimas décadas. Sus contemporáneos lo reconocen como una voz que supo señalar muchas cosas en la sociedad que necesitaban ser señaladas y las generaciones posteriores lo han reconocido siempre como referencia.

Todo esto le añade un interés especial a La invasión de los marcianitos (título original: Invasion of the Space Invaders). El libro apareció por primera vez en 1982 (es decir, cuando los videojuegos eran una novedad y además durante el periodo en el que Amis, según la crítica británica, todavía escribía bien) y, según el prólogo del libro, es difícil de conseguir porque el mismo Amis ha prohibido que sea reeditado (en Amazon la única edición disponible es la de 1982 y cuesta 199 dólares). En las numerosas reseñas y perfiles que hay sobre Amis se suele dividir su obra en dos grandes periodos, se mencionan los premios que ha ganado, las biografías que se han escrito sobre él y el gusto que ha desarrollado por abordar superfluamente temas de actualidad, pero casi ninguno menciona, ni de refilón, a La invasión de los marcianitos.

Es, sin duda, un libro peculiar. Tiene una introducción escrita por Steven Spielberg, bastante boba, pero introducción de Spielberg al fin y al cabo. Está ilustrado con carteles de la prehistoria de los videojuegos, capturas de pantalla de los juegos de aquella época y algunas celebridades jugando maquinitas (Serge y Charlotte Gainsbourg, Steve Wozniak, Ron Cey, tercera base de los Dodgers).

martin amis

La edición en español de Malpaso tiene además un prólogo escrito por José Antonio Millán donde pone un poco de contexto sobre la peculiaridad del libro.

El libro se divide en tres partes, una primera donde aborda en tono de broma y no, la adicción que causan los videojuegos y cómo Amis se volvió adicto. El capítulo avanza contando anécdotas de gente y datos sobre el proceso de desarrollo de los primeros videojuegos.

La segunda parte, la más rara de las tres, es simple y sencillamente el manual de un gamer para 18 juegos distintos (Space Invaders, Galaxian, Asteroids, PacMan, Defender, Scramble, Cosmic Alien, Lunar Lander, Battlezone, Missile Command, Gorf, Pleiads, Frogger, Centipede, Donkey Kong, Turbo, Video Hustler, Pro-Golf y Dribbling -todo esto en un solo apartado- y Tempest).

La tercera parte, acaso la más conmovedora, habla del futuro de los videojuegos y menciona como cosas asombrosas que el próximo gran paso que darán los videojuegos es salirse de la maquinita e invadir las salas, a través de una versión doméstica de la maquinita que todo mundo podría tener en su casa.

La invasión de los marcianitos es pues, un libro objeto. Quien quiera leer a Amis por su prosa literaria probablemente no debería empezar con este, pero para los fans a muerte de Amis o de los videojuegos es una pieza infaltable.

En México se puede comprar, por ejemplo, aquí, pero Malpaso Ediciones y Marvin te obsequiamos un ejemplar:

Tienes que ser el primero en enviar un mail a contacto@revistamarvin.com, con el asunto “MARCIANITOS”, tu nombre completo y mencionando tres de los juegos mencionados que hayas jugado alguna vez en tu vida.