Un texto de Alejandro Mancilla

Foto: Alicia Aguilera

Artículo publicado originalmente en la edición #129 “DINERO” de Revista Marvin. Compra tu revista aquí

Su propuesta, ligada al mundo artsy en un principio pero en constante colisión con el pop, es sin duda una de las más sui géneris de España. Platicamos con el dueto sobre su reciente álbum titulado Roma, un futurista compendio de canciones que, irónicamente, apelan al pasado y a un mundo privado donde la moda ha sido desterrada.

Sus discos son para escucharlos muchas veces, pero Roma me pareció un disco accesible…

Genís Segarra: Pues el texto que mandamos a medios lo redactamos nosotros, quizá pecamos en decir que era complejo o denso, tratamos de poner muchas capas para que cuando lo escuches más de 50 veces aún le encuentres cosas.

Carlos Ballesteros: Pero quizá tienes razón, porque es más musical, hemos trabajado más el sonido.

Genís: No es tan conceptual, tratamos de hacer la música lo más atractiva posible, claro que siempre ambicionamos a que guste a la primera escucha.

En “Dos tontos muy tontos” hablan de la permanencia, no sé si como crítica o como apología…

Carlos: Es como homenaje. Las cosas que duran mucho nos parecen que merecen ser ensalzadas.

Genís: Nos da coraje que cualquier cosa nueva que aparece llame más la atención que, por ejemplo, un nuevo disco de Sparks, que son mitológicos para nosotros.

Pero también en otras ocasiones han declarado que no les gustaría que The Smiths siguieran juntos…

Genis: Pero es que en ese caso no tenía sentido que siguieran si los dos creativos del grupo estaban peleados e iban por dos caminos distintos. Pero si esas dos personas siguieran de acuerdo ahora como en el año 82, pues eso sería mágico, y es lo que celebra la canción.

Carlos: Si comentamos eso de The Smiths es porque teniendo a Morrissey, no hay nostalgia por su anterior grupo.

Genís: Los grupos que valen la pena son los que nunca se separan, no los que se juntan para Coachella décadas después.

El vocoder es un recurso muy recurrente últimamente en el pop… ¿Cómo usarlo sin caer en los clichés?

Genís: Usamos el vocoder cuando tiene sentido. Como un prologo, no sé… Siempre que se nos ocurre meterlo es por algo.

Carlos: Es como para darle un punto de tensión, a lo mejor alguien pone unos arreglos de cuerda y para nosotros es un punto de emoción.

Genís: Nos parece más emotivo escuchar una voz de robot, una voz inhumana, que a una persona.

Hablando del título del disco, ¿les gustó la cinta La Grande Bellezza? Muchos la comparan con La Dolce Vita

Genís: La fuimos a ver porque nos dijeron que salía Roma bien filmada, pero la percibí más como un espectáculo divertido. Aunque haya gente que se la haya tomado en serio, no tiene trascendencia y por eso me gustó.

Se nota que les gusta apelar al pasado, hasta uno de los títulos del disco llamado Siglo XX lo evidencia… ¿De qué momento en la historia les hubiera gustado ser testigos?

Genís: Pues en realidad, si yo tuviera una máquina del tiempo, en lugar de viajar al pasado me gustaría hacerlo hacia el futuro. El pasado me da pánico, el siglo XVII debió estar plagado de enfermedades, y además estaría de moda Voltaire y yo, como estoy en contra de la moda, no me gustaría. En el futuro, este presente se vería glamuroso…

¿No te agrada el presente?

Genís: Va todo bien, pero la situación de cómo está organizado el mundo, las cosas que importan y las que no… No sé, no es que me dedique a juzgar el presente, pero no me parece increíble.

Entonces la inmediatez no les gusta tanto…

Carlos: No sentimos la necesidad de escuchar las cosas al momento, vamos a nuestro ritmo. Por ejemplo, el nuevo disco de Björk, no tenemos que escucharlo ahora precisamente, ya habrá tiempo.

¿Su canción “That International Rumor” es un manifiesto?

Genís: Sí, queríamos decirle a la gente que callara un poco. En este momento en que todo es información, en el que todo mundo hace pública su vida, con la canción queríamos decir “déjame en paz, no quiero saber”.

Carlos: El verdadero poder está en los secretos, en no decir todo… Es el máximo poder. 

Antes los mitos en la música eran más grandes, te gustaba un grupo y no sabías ni cómo eran…

Carlos: Sí. Hace mucho tiempo antes de Internet, vino Erasure a nuestra ciudad y un amigo hasta ese momento se dio cuenta que quien cantaba era un chico y no una chica…

Genís: Antes escuchabas los discos y no tenías idea de dónde salían esos sonidos. Ahora hay making of, videos de dónde compraron los instrumentos, documentales… Tú escuchabas una canción y no te podías imaginar qué había detrás, había mucha fantasía…

Si yo tuviera una máquina del tiempo, en lugar de viajar al pasado me gustaría hacerlo hacia el futuro. El pasado me da pánico, el siglo XVII debió estar plagado de enfermedades, y además estaría de moda Voltaire y yo, como estoy en contra de la moda, no me gustaría. En el futuro, este presente se vería glamuroso”. —Genís Segarra

La canción “De qué se trata” habla también de los secretos… Pero creo que ustedes son más lógicos que mágicos…

Genís: Lo que no somos es ser sentimentales. A veces se confunde lo artístico con lo mágico.

Carlos: La música es un arte, que se hace con talento, con ingenio, con trabajo. Es una cosa extraña hacer música, pero no es algo mágico ni sentimental.

Genís: La mentira de la música o del arte en general es que viene la magia.

“Aquí y ahora” me sonó muy Pet Shop Boys…

Genís: A veces no te das cuenta a dónde te llevan las canciones, y ésta fue la que más nos ha costado terminar, le dimos muchas vueltas. Puede haber acabado sonando a Pet Shop Boys pero es porque hemos acumulado muchas cosas a través de los años. Lo tomamos como un halago…

También le dedican una canción a Elizabeth Taylor… Supongo que la escribieron antes de que falleciera.

Genís: Sí, la tocamos desde hace tiempo. Hasta ahora la retomamos, es un homenaje.

Carlos: Cleopatra es nuestra película favorita.

Genis: Pero su vida no es para ser favorita. Hay una anécdota sobre el final de su vida, cuando Colin Farrell estaba en el mismo hospital que ella y se hicieron súper amigos, se llamaban por la noche y tenían largas conversaciones.