Debajo de Paisley Park, el domicilio en donde Prince vivía, se encuentra una bóveda repleta de música inédita. Ahora, según reporta ABC News, el pequeño espacio que resguarda su sótano ha sido abierto posterior a la muerte el icónico músico estadounidense.

Bremer Trust, quien fue nombrado administrador de la herencia seguido de la muerte de Prince, se vio obligado a peforarla y abrirla, sólo para encontrar que el espacio resguarda un acervo musical que podría distribuirse en un álbum al año “por el resto del siglo”, según reportó CoS.

De acuerdo con Susan Rodgers, antigua ingeniera de sonido de Prince, la bóveda existe desde antes de la salida de Purple Rain en 1984. “Cuando me fui en el 87, estaba prácticamente llena”, comentó Rodgers.

Aún no se sabe si la música podrá ser editada en un futuro, pues Prince no dejó testamento previo a su muerta y la familia continúa luchando por sus pertenencias. [m]