TXT: Toño Quintanar

¿Cuántas veces hemos visto morir a Kenny? Sin duda alguna, este amiguito es uno de los más grande logros de ese concepto absolutamente revolucionario que es South Park. Misma situación que se ve aderezada mediante una desfachatez ineludible que hace de la fatalidad algo plenamente risible.

A continuación, te ofrecemos una lista con algunos de los decesos más geniales de este legendario personaje.

Ozzy Osbourne.

Cuando el vocalista de Black Sabbath está en South Park, sabes que las cosas se van a poner gore. Ensimismado en una regresión a sus longevos años de decapitar animales a mordidas, el padrino del heavy metal no puede evitar desconetarse durante su actuación y decide acabar con la vida de Kenny de una forma verdaderamente gloriosa.

Ahogado en una inundación de orines.

¿Existirá alguna forma más horrible de morir que ésta? Difícil imaginarlo. Lo que comienza como una divertida visita a un parque acuático degenera en tragedia cuando las autoridades hacen caso omiso a los peligros conjurados por el exceso de orina en el agua. El resultado es una amplia lista de decesos entre los que no puede faltar nuestro amiguito rubio favorito.

El ataque de risa.

Cuando Cartman se ve enfrascado en una disputa con Scott Tenorman –un muchacho amante de Radiohead-, las cosas pronto toman un giro sumamente humillante y vengativo. De entre los momentos más legendarios de este sensacional episodio, destaca una escena en la que Scott le muestra a todo el pueblo una grabación nada agraciada de Eric. Misma situación que da como resultado la muerte de Kenny a causa de una “sobredosis de risa”.

Michael Jackson.

Uno de esos escasos momentos en los que no sólo vemos a Kenny sin su caracterísitica capucha naranja, sino que incluso lo escuchamos hablar de manera clara. Lástima que todo termina de manera tajante cuando un enloquecido Michael Jackson aparece con la determinante misión de demostrar que aún es un niño.

Sífilis.

A lo largo de este hilarante episodio –el cual cuenta con la memorable aparición de los Jonas Brothers y Mickey Mouse– vemos la gallarda lucha de Kenny por obtener su objetivo: un poco de buen sexo oral. Tras mucho sufrimiento y varias temporadas de Greys Anatomy, el pequeño finalmente logra alcanzar su meta sólo para morir poco después de una enfermedad venérea. El discurso final de Cartman es la cereza en el pastel.

El niño pobre.

Una de esas clásicas escenas en las que el absurdo y la violencia aleatoria nos hacen el día. Después de que Cartman se encuentra abiertamente alegre por no ser el niño más pobre de su escuela, la mala suerte de la que Kenny siempre ha sido portador se hace presente en la más descarada de sus formas. Una escena que nos hizo el día en su momento.

 

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