Por Jaime Acosta

Foto principal:: Andrea Solís

Algo extraño sucedía con J’Kerian Morgan, no era el mismo de aquellos días en su natal Texas donde desbordaba locura mezclando discos en la estación de radio universitaria o algún club pequeño. Después de sacar More Than Friends EP en 2011, decidió moverse a Berlín; al comienzo su relación con artistas experimentales le abrió paso en la disquera neoyorquina Sci-Fi & Fantasy donde vio la luz Fallout EP en 2013. Creo que esa transición fue la que comenzó a hacer estragos en la forma en que construía aquellos sonidos tan complejos para plasmarlos en sus producciones; lo cual era totalmente diferente a lo que hacía en Janus Collective como dj cada mes que se realizaban fiestas interminables. Y después vino la bendición del rompimiento maldito en 2014, el cual le hizo encerrarse en Lotic y enfocarse mucho más en aquel sonido de sintetizadores espectrales que se mueven entre crujidos terroríficos y distorsionados.

Había llegado a su punto de ruptura. Días atrás le habían arrojado a la cara comentarios estúpidos y denigrantes a través de las redes sociales por ser un homosexual estadounidense de color. Lo expulsaron de grandes festivales como Sónar y Creamfields, muy a pesar del disco que había entregado para Tri Angle Records: Heterocetera EP, unos meses atrás y por el cual los críticos experimentados se derretían. De cualquier forma seguía presentándose y haciendo tronar a aquellas máquinas de dinero a las cuales ya no les importaba la experimentación artística. Sin embargo, se le notaba harto de rescatar lugares que pertenecían a productores imbéciles sin visión musical.

Aquella noche estuve con él en el backstage; se le notaba muy relajado, pero también la expresión en su rostro denotaba una combinación entre hastío y decisión. “Es tiempo de olvidarme de todo lo que me ha sucedido y recuperar aquellos momentos en los que daba el todo por el todo” –me lo dijo con fuego en su mirada. El Foto Museo Cuatro Caminos estaba ávido de una explosión final en el cierre del que hasta ese momento había sido un impresionante Festival Internacional de Creatividad Digital Mutek 2015. Antes de que Lotic tomara el control de sus máquinas, lo detuve por un segundo, le puse aquel catalizador en su lengua y le susurré al oído: “Todo mundo recordará este momento durante mucho tiempo. Siéntete libre, déjate llevar”.

 

Agitations (Janus Berlin, 2015)

Después de algunas horas de permanecer en estado casi comatoso…

lotic-announces-agitations-a-new-mixtape-for-berlin-label-janus-body-image-1445447547

 

Track 01 – Trauma

Un zumbido constante taladra mi cabeza, lo he escuchado antes, pasea de izquierda a derecha. Se trata de la alarma de mi celular, ¿por qué demonios se activó a esta hora? Abro lentamente los ojos, me duelen, parecen estar más secos y pegados de lo normal, no logro enfocar lo que me rodea. ¿Dónde estoy?, ¿cómo es que llegué aquí? Intento levantarme rápidamente; mis movimientos, ahora mecanizados, me lo impiden. Arrastrándome logro llegar hasta donde cuelga un espejo, me quedó horrorizado, el aliento se me va.

 

Track 02 – Carried

¿En qué clase de espécimen me he transformado? Parezco un Frankenstein, como si alguien hubiera fusionado un escarabajo con un roedor y le hubiera puesto partes robóticas. Trato de recordar todo lo ocurrido la noche anterior. La memoria comienza a girar descontroladamente en una espiral multicolor que lleva consigo toda clase de mutantes perversos. Flashbacks, escalofríos, imágenes parpadeantes, zumbidos penetrantes, frecuencias frenéticas, voces quebradas. ¿Qué malditas sustancias introduje a mi cuerpo? Y la lista comienza a desenrollarse en mi cabeza.

 

Track 03 – Feign

¡Maldición! Me viene de golpe el momento antes de la locura. Me había jurado que esa noche iba a seguir al pie de la letra aquella lista que recitaba Johnny Depp como Raoul Duke en Fear and Loathing in Las Vegas: “…two bags of grass, seventy-five pellets of mescaline, five sheets of high-powered blotter acid, a saltshaker half-full of cocaine, and a whole galaxy of multi-colored uppers, downers, screamers, laughers… Also, a quart of tequila, a quart of rum, a case of beer, a pint of raw ether, and two dozen amyls”.

10481134_1226372700712697_5307959347231835669_o-790x1024

Track 04 – Banished

Mis articulaciones se descontrolan. Mi cabeza se agita velozmente. El piso comienza a dar vueltas. Trato de que mi cerebro emita las instrucciones correctas hacia mi cuerpo mutante. Parece que me amarraron a aquel instrumento de tortura que llamaban El Potro, ¿acaso se dislocarán mis extremidades? ¿se quebrarán mis huesos? Expulso desde las entrañas un sonido intermitente, como pulsos eléctricos. Poco a poco las sentencias cerebrales empiezan a obedecerse. Prueba y error, prueba y error, prueba y error. Por fin logro dominarme.

 

Track 05 – Bravado

Es tiempo de recorrer aquel extraño lugar. Mis sentidos se han sensibilizado al triple. Mis robóticas y peludas patas se adhieren a cualquier superficie con una impresionante fragilidad. No he terminado de entrar al segundo cuarto cuando una alarma invade el lugar. Mi instinto hace que me repliegue en una esquina. Las sombras comienzan a aparecer, me están buscando, me quieren exterminar. En cuestión de segundos estoy acorralado por un número indeterminable de soldados humanos. Se me quedan mirando fijamente, nadie se mueve, estoy paralizado y mi mente va a mil por hora. Tengo que encontrar la manera de huir.

 

Track 06 – Nuance

Mi respiración se acelera. Preparo cada una de mis extremidades. Visión periférica aumentada. Hela allí. Sin inmutarse, callada, invitándome a entrar. Mi única salida. Cinco, cuatro, tres, dos… Mis movimientos parecen calculados matemáticamente. Esquivo hábilmente todos aquellos obstáculos. Me acerco cada vez más hacia la libertad. Se activa una especie de nota sostenida en mis oídos, como si se tratara de un sensor que me guía a través de ese cuarto. Por fin logro entrar a ese pequeño túnel oscuro. Estoy a salvo… por ahora.

Lotic-artist-pic

Track 07 – Rewound

Al final logro ver una muy tenue luz. Mis circuitos cerebrales comienzan a producir todo tipo de endorfinas. Me siento en una nube, de fondo se producen sonidos reconfortantes llenos de esperanza. Aquél pasadizo se va iluminando intensamente, me faltan sólo unos cuantos pasos. Logro salir y me quedo sin mover un solo pelo. es inquietantemente hermoso, como salido de una pintura de Bierstadt. Me tienen hipnotizado esos matices de luz en aquella densa oscuridad. Inmediatamente una especie de déjà vu me dice que pertenezco a este lugar, que no hay duda de ello.

 

Track 08 – Surrender

Los sonidos salen de mi hocico como en un eco montañoso. Cruje todo mi cuerpo al recorrer ese sitio. Las miradas que cruzo con los lugareños producen melodías desencajadamente bellas. Todos se sonríen como si me hubieran estado esperando por mucho tiempo. Ahora no dejo de emanar ruidos por cada uno de los poros de mi ser. Traté de pelear con ellos, me producían una especie de dolor eufórico, pero terminé rindiéndome ante su poder. Todo se transformó en una especie de dance floor armónico. Al final comprendí que mi esclavitud les traía libertad. [m]