TXT: Toño Quintanar

Big Man Japan. (Hitoshi Matsumoto, 2007).

Japón tiene una tradición sumamente prolífica dentro del género de los súperhéroes mórbidos y francamente ridículos. Una de las muestras más incontrovertibles de dicho fenómeno es esta hilarante producción protagonizada por un gigantesco individuo quien se encarga de librar a la población nipona de los monstruos gigantes que constantemente tratan de destruirla.

Eating Schoolgirls: Osaka Telephone Club. (Naoyuki Tomomatsu, 1997).

Un auténtico festín de inmoralidad explícita el cual incluye, tanto momentos de violencia tremendamente recalcitrante, como secuencias cargadas de ese erotismo abiertamente cutre que tanto le encanta a los japoneses. Un par de jóvenes quienes se dedican a la inefable labor de grabar cintas snuff deben hacerle frente a ciertas complicaciones que incluyen sus propias inquietudes ante los individuos del sexo opuesto.

Vampire Girl vs Frankenstein Girl. (Yoshihiro Nishimura, 2009).

Dos chicas preparatorianas las cuales etán enamoradas del mismo muchacho pronto se ven enfrascadas en un violento conflicto del que no saldrá nada bueno. El resultado, como te podrás imaginar, es una oda a las raíces más psicotrópicas del cine de serie B. Sin duda alguna, un excelente título para pasar un rato de diversión con la pandilla.

Mutant Girls Squad. (Noboru Iguchi, 2010).

Como ya te habrás dado cuenta, los japoneses tienen una auténtica fijación por aquellas cintas gore que involucran a colegialas de naturaleza monstruosa. Esta cinta en particular lleva dicha inquietud al límite al presentarnos a una protagonista quien, después de cumplir dieciséis años, descubre que sus brazos se han transformado en formidables tentáculos que pronto la harán presa de una organización gubernamental secreta.

Funky Forest. (Katsuhito Ishii, 2005).

Varios cortos que parecen no tener conexión entre sí se van relacionanado hasta construir una superestructura apoyada enteramente en lo extraño y lo vomitivo. Lo depravado, lo delirante, lo escatológico y lo denigrante se vuelven los ejes temáticos por excelencia de esta cinta que derrumba las barreras más hegemónicas del discurso audiovisual establecido para introducirnos en una dimensión sensorial verdaderamente asquerosa.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here