Por Toño Quintanar

El día de ayer, el Museo de la Ciudad de México se tiñó de rojo con el fin de despedir la edición número XV del Festival Macabro: celebración fílmica la cual, a lo largo de tres lustros, ha servido como escaparate para las producciones más destacadas dentro del género del horror actual.

Con el paso de los años, este evento se ha convertido en una verdadera institución cuya principal inquietud es la de impulsar el trabajo de nóveles talentos diseminados a lo largo y ancho del planeta. Misma misión que quedó plenamente evidenciada el día de ayer durante la entrega de los ya emblemáticos Premios Macabro.

Los ganadores de la noche fueron Joel Ashton McCarthy con I Love You So Much It’s Killing Them (Cortometraje Internacional), Ariel Socorro con Déjala ir (Cortometraje Mexicano) Carlos Meléndez con Histeria (Mejor Director) y los españoles Alberto Vázquez y Pedro Rivero con Psiconautas (Mejor Largometraje).

No es ningún secreto que el horror es un fenómeno el cual, durante décadas, ha sido menospreciado por una buena cantidad de organismos intelectualoides. Misma situación que vuelve doblemente importante la existencia de espacios que le brinden al cine de carácter siniestro y transgresor el reconocimiento que tanto merece.

La cinta encargada de cerrar este magno evento fue la increíble Patchwork (2015) de Tyler MacIntyre (director quien honró al recinto con su distinguida presencia).

Reuniendo una gran variedad de elementos clásicos del cine de horror, (la influencia de trabajos como Re-Animator y Braindead es innegable) esta cinta le arrancó carcajadas y sustos a una audiencia la cual quedó más que satisfecha.

Sin duda alguna, un excelente broche de oro que nos recuerda que el horror es una herramienta artística capaz de inflamar de manera irreductible la sensibilidad del público; transportándolo hacia estados verdaderamente sublimes.

Si usted tiene oportunidad de disfrutar de Patchwork, no deje de hacerlo bajo ninguna circunstancia; ya que esta cinta promete convertirse en un nuevo clásico de todos los tiempos.

A lo largo de sus quince años de vida, el Festival Internacional de Cine de Horror de la Ciudad de México ha alcanzado una notable madurez que se ve reflejada en su cada vez más atrayente programación.

Del 23 al 31 de agosto, los amantes de las vísceras y las laceraciones pudieron disfrutar de todo un crisol de cintas entre las que destacaron grandes obras como River (Jamie M. Dagg), He Never Died (Jason Krawczyk) y Goddess of Love (Jon Knautz).

Asunto al que se suman excelentes producciones autóctonas como Atroz (Lex Ortega) y Flesh to Play (Gamaliel de Santiago).

Sólo nos queda esperar hasta el próximo año para descubrir que nuevas sorpresas y abominaciones nos tiene preparada la edición número 16 de Festival Macabro.[m]