Somos nuevos, somos fuertes, somos UNO.

TXT :: Franz De Paula

Dedicado a todos nuestros caídos y a la gente que amamos.

Y la tierra mexicana se transformó en un mar picado. Helicópteros, sirenas, humo, escombros y angustia en la mirada. De nuevo.

Treinta y dos años y casi seis horas después, la naturaleza nos vuelve a cachetear con nuestra vulnerabilidad expuesta. Pero hay un hecho indiscutible. En una situación emergente, en esos momentos en los que se desploma todo lo que asumimos en nuestra vida como “normal”, nuestras preocupaciones cotidianas pierden dimensión, pierden sentido, se vuelven absurdas, irrelevantes, necias. Se nos olvida vernos a gran escala, apreciar que desde arriba todos somos lo mismo, que todos viajamos en la misma partícula azul. No importan nuestras diferencias cuando lo que nos une es más fuerte. Cuando descubrimos que lo más importante es la vida misma, preciada y única como lo es, cuando imaginamos que podríamos haber sido nosotros los desafortunados, descubrimos también nuestra capacidad para ser congruentes. Descubrimos el héroe en todos, sin ego de por medio, porque con ego se deja de ser héroe.

Y entonces la empatía emerge.

Las brigadas, el acopio, la movilización, la vinculación, todo se convirtió en el reflejo del trabajo de muchos héroes. Héroes de todo tipo y en cada rincón, desde los que trabajaban en las trincheras hasta los coordinaban de forma honesta y efectiva la ayuda. Son los héroes que no se rinden, que no duermen, son la fuente de esperanza que bombea la vida por las calles de nuestro país.

Nunca había significado tanto un puño en alto. El poderoso silencio de esperanza, de fuerza, de amor a la vida. Un símbolo nuevo de ayuda, atención, de respeto, de empatía. Pero la empatía se mezclaba con palpitaciones, con esperanza, con miedo, con insomnio, con culpa incluso por poder comer o dormir mientras otros no podían, con ansiedad, con admiración, con inspiración y con decepción, con impotencia, con nerviosismo y con un continuo nudo en la garganta. Nuestra fragilidad y nuestra fuerza expuestas al mismo tiempo. Somos lo único que tenemos. Somos lo que necesitamos.

Me siento orgulloso de mis amigos, de mi familia, de mi gente, de mi pueblo. Me siento orgulloso de los que demostraron valor, y me siento asqueado por los que demostraron ser una escoria. El contraste de la actitud despreciable contra la actitud épica. Pero así sucede cada vez que se sacude la tierra, las aves vuelan y las arañas emergen. En lugar de hacer series sobre los narcos, por ejemplo, deberían hacer series sobre los Topos. Ellos sí son héroes, ellos sí son inspiradores.

Me da miedo que olvidemos. Y tenemos, como pueblo, una terrible memoria. Me da pánico que, al disiparse toda esta locura, se vaya con ella la solidaridad, me da terror que regrese la apatía. Me quita el sueño pensar que todo esto no concluya en algo que renueve a nuestra nación. Quiero creer —realmente quiero hacerlo— que esta sacudida cambiará a esta nación nuestra desde sus cimientos, literal y metafóricamente. Quiero imaginar que la siguiente vez que por una trivialidad un mexicano quiera insultar o atacar a otro mexicano, recuerde primero que con esas mismas manos ayudaron o pudieron ser ayudados a salir de los escombros.

Como humanidad, somos indiferentes ante lo ajeno. Por eso, siempre me imagino que pude haber sido yo el que quedara atrapado. Somos México, somos su fuerza, pero también podemos ser su perdición. Por lo pronto, somos su corazón y seguimos latiendo. Es hora de tomar una decisión, y yo voto por la que nos construya, no por la que nos destruya. Si estamos aquí, es porque estamos vivos. No hay peor vida que vivir con miedo, porque el miedo paraliza. Ya comprobamos que juntos somos más fuertes, no permitamos que nada nos detenga. Ni siquiera pudo hacerlo un gobierno que nos roba y nos mata en lugar de protegernos. La corrupción nos asesina, la honestidad nos salva. Todas las estructuras débiles necesitan derribarse antes de que provoquen más daño. La estructura de este gobierno no es segura y está a punto del colapso. Necesita ser demolida.

Ya fuimos la Nueva España. No nos funcionó.

Ya fuimos un imperio. Tampoco nos funcionó.

Ya fuimos una dictadura. Eso nunca funciona.

Ya fuimos una República. Y sigue sin funcionarnos.

Es hora de convertirnos en un Nuevo México.

Es hora de reinventarnos. Es hora de evolucionar.

* Acompaño en su dolor a las familias de la gente que perdió la vida, a sus amigos, a sus compañeros, a sus vecinos. Comprendemos el dolor porque comprendemos el amor. Todos somos humanos, todos viajamos en la misma nave planetaria por el universo, todos buscamos y necesitamos las mismas cosas. Todos somos lo mismo. Brindo porque nunca se nos olvide.

Ashes and diamonds

Foe and friend

We were all equal in the end.

Cenizas y diamantes

Enemigo y amigo

Todos somos iguales al final.

(Roger Waters)

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