Por Arturo J. Flores

FOT:: David Franco

 

La última vez que quiso llevar registro, Molotov había dado 3,000 conciertos. Después, sus integrantes perdieron la cuenta. Pero este viernes el grupo integrado por Miky, Paco, Tito y Randy celebrará 20 años, contados a partir de 1996 que es cuando se afianzó la alineación que hasta la fecha permanece, en el Palacio de los Deportes.

Con ese pretexto me pongo al teléfono con Ayala.

-Dos décadas y gran parte de ellas de gira, ¿nunca han tenido una Yoko Ono que los amenazara para que dejaran al grupo? –le pregunto.

-En todo este tiempo nos hemos visto más entre nosotros cuatro, que con nuestras parejas .

Pero nadie discute que los Molotov no sirvan para establecer relaciones a largo plazo. Por eso, aunque Eskorbuto cante “el pasado ha pasado y por él nada hay qué hacer”, nuestra conversación sirvió para analizar cómo han madurado esas canciones que 20 años antes parecían muy subversivas por su lenguaje, pero que, tristemente, no pasaron de moda. Chairo o no, lo que estos cronistas llevan reapeando a lo largo de dos décadas sigue siendo parte de la realidad. Aunque a sus detractores les pese, el presente los respalda.

-A excepción de “Rastaman-dita”, casi nunca tocan nada de “Apocalypshit” en vivo, ¿por qué?

-Hay discos que nos gustan más que otros y ese nunca nos dejó totalmente satisfechos.

molotov rastamandita from Fredy montes on Vimeo.

 

-Hablemos de “Voto latino”, ¿Cómo suena esa letra a la luz de los acontecimientos con Donald Trump?

-Exactamente igual. “Voto Latino” fue el primer sencillo de ¿Dónde jugarán las niñas?. Lo lanzamos en 1997. Estaría poca madre no tocarla más y decir: “esto ya murió”, pero nel, está más vivo que nunca.

 

-El pasado 19 de agosto Joaquín López Dóriga salió del aire. Los chicos muy jóvenes ni siquiera saben quién es Jacobo Zabludowsky, pero entienden la letra de “Que no te haga bobo, Jacobo”, ¿ha cambiado la figura del presentador de noticias?

-Algo hay de eso. Los chavos oían la canción y aunque no hubieran conocido al de la tele, Jacobo era para ellos el personaje que “coloreaba” las noticias. Ojalá que con este cambio, la televisora que tanta injerencia tiene en México ponga a una persona que diga las cosas sin sesgue, sin temores ni negociaciones internas. Las redes sociales te dejan ver lo que verdaderamente está pasando y en ese sentido, la televisión tiene una chambota delante. Hoy puedes encontrar la verdad antes de que lleguen los comerciales del noticiario.

 

-En algunos países de Medio Oriente, Twitter ha derrocado dictadores, ¿crees que a “Gimme the power” le falta un verso que aborde las redes sociales?

Sí, aunque en el fondo las redes son antisociales. Te acercan a los amigos de Facebook, pero te alejan de los amigos de verdad. Las redes sociales son el chismógrafo de los que íbamos a la primaria en los 80.

 

-Hace 20 años, Molotov tenía problemas por cantar “Puto” y hoy la FIFA multa a los equipos cuando sus aficionados corean la misma palabra, ¿por qué nos da tanto miedo una palabra?

-Qué absurdo que la FIFA se preocupe más porque los aficionados griten “Puto” en los estadios que por mirar hacia sus propios problemas de corrupción. Estoy convencido que cuando la afición le grita “puto” al portero contrario no le está gritando “homosexual”. Es pura carrilla. Pero hoy por hoy seguimos haciéndole entender a las personas que “Puto” no es una canción homofóbica, que nosotros estamos a favor de la libertad de género, pero no lo entienden. Y hay que estar explicándolo siempre.

 

-La canción que sí sacaron de su repertorio fue “Perra arrabalera”, ¿fue por solidaridad con las mujeres?

-Lo volvimos a tocar algunas veces, pero finalmente lo sacamos de la lista porque sí tiene una connotación misógina, aunque hay quienes la ven como una canción de desamor.

 

-Otra que casi no se escucha en vivo es “Cerdo”, ¿te parece paradójico que 20 años después México se convirtiera en número uno en obesidad y diabetes?

– Ese disco ¿Dónde jugarán los niñas? fue una pinche revolución del absurdo. Cuando salió esa canción, la disquera nos dijo que nos tramitaría un amparo para prevenir una demanda de parte de las marcas que mencionamos. Pero mira, acabamos siendo campeones de gorditos, cuando a quienes nos la cantábamos era a nosotros, porque éramos los primeros en servir de mal ejemplo. ¿Qué le vamos a hacer si vivimos en el país de la garnacha?

 

-También cantaban “Parásito” antes de que se pusiera de moda hablar de Ninis.

-Sí, tal cual. Nosotros lo veíamos entre nuestros amigos, algunos se volvían holgazanes porque no tenían oportunidades en ningún lado. Gente sin preparación, pero otros con mucha. Fue curioso como una canción se iba volviendo un tema de análisis.

 

-En veinte años lo que sí cambió fue el slam. “Dance and dense denso” sí es una canción que habla de algo que ya nadie hace.

-Es que ahora están más caros los doctores.

-¿Y en 20 años, todo lo que cantan en “Amateur” ya no forma parte de su realidad? La última vez en el Vive Latino, su concierto se retrasó más de media hora por un problema técnico.

-No ha cambiado nada. Son los maleficios del rock. Y el día que desparezcan, dejará de ser rock and roll. [m]