El azote de los programadores y el consentido de toda computadora “de la era de las cavernas” con conexión a internet están atestiguando el final de una era (los primeros con júbilo carnavalesco y los segundos con un terror y melancolía como de atestiguar el 9/11):

Internet Explorer ya no gozará de actualizaciones por lo que quien navegue en su computadora usando esa plataforma va a padecer más que nunca de la www. Desde el año pasado se anunció que Windows 10 cambiaba de navegador a Microsoft Edge y la empresa confirmó que dejaba de darle soporte a IE 8, 9 y 10 a partir del martes 12 de enero de 2016, marcando el fin de las actualizaciones de seguridad y soporte técnico a los usuarios de esas versiones.

Para los más despistados, Internet Explorer 11 sólo está disponible para las versiones de Windows de la 7 a la 10, así que los usuarios de sistemas operativos anteriores no tienen acceso a Edge. Microsoft sigue atendiendo a los usuarios de Internet Explorer 9 con Windows Vista, pero los que siguen usando Windows XP están abandonados a su suerte desde 2014, cuando Microsoft declaró al sistema operativo oficialmente descontinuado.

En todo caso, es una auténtica necedad aferrarse al Explorer y la comunidad digital aplaude y da la cálida bienvenida a lo que sea que no sea esa plataforma. Porque, ¿cuál es la necesidad, caray?