TXT: Toño Quintanar

Decimos que una cinta es políticamente incorrecta cuando (de forma consciente o inconsciente) su contenido transgrede el discurso de bienestar, inclusión y justicia propio de las civilizaciones progresistas y “modernas”.

A continuación, te ofrecemos nueva cintas que, por distintos motivos, escandalizarán a más de una buena conciencia. Mismo logro que parte, desde situaciones que algunos considerarán “ofensivas, hasta discursos que realmente tratan de normalizar conductas deplorables. [m]

9. The Idiots. (Lars von Trier, 1998).

El siempre controversial Lars von Trier nos ofrece un trabajo en el que un grupo de sujetos se hace pasar por discapacitados mentales con el fin de dejar de lado sus inhibiciones. Por supuesto, el tono “juguetón” de la película propició que más de una persona asegurara que ésta se burlaba abiertamente de las víctimas de ciertas condiciones mentales.

 

8. Song of the South. (RKO Radio Pictures, 1946).

Disney tiene una historia obscura en la que el racismo y la xenofobia destacan como elementos incómodamente recurrentes. Esta cinta, protagonizada por James Baskett, fue un ejemplo tan palpable acerca de dicho asunto que la propia compañía creadora de Mickey Mouse se ha esforzado durante décadas por mantenerla en el más inclemente de los olvidos.

7. Allá en el Rancho Grande. (Fernando de Fuentes, 1936).

En nuestro México también se cuecen habas y esta cinta es una de las muestras más evidentes. Además de presentarnos una visión glorificada acerca de las “necesarias” diferencias sociales propias de los contextos latifundistas; esta cinta también hace gala de toda una tradición misógina en la que los varones son libres de cometer cuanto desliz sexual se les antoje mientras que las mujeres pueden perderlo todo si su honra es puesta en duda.

6. Soul Man. (Steve Miner, 1986).

En el mundo de la comedia, es muy fácil cruzar esa delgada línea que divide a lo gracioso de lo declaradamente ofensivo. A pesar de que mucha gente encontró hilarante a esta cinta, la NAACP en persona declaró que este trabajo era una auténtica burla para todos aquellos afroamericanos quienes buscan hacer de este mundo un lugar más justo y equitativo. La película narra la historia de un muchacho blanco y rico quien toma píldoras para transformarse en afroamericano y así obtener una beca. ¡¿?!

5. Little Tokyo, U.S.A. (Otto Brower, 1942).

Rodada durante la plena efervescencia de la Segunda Guerra Mundial, esta cinta tenía una única y simple misión: advertir a la sociedad estadounidense acerca de los peligros de los agentes encubiertos procedentes de Japón. Por supuesto, la producción era un retrato de carácter ultra-paranoide en el que prácticamente se aseguraba que la entera población oriental que residía en Estados Unidos era una organización saboteadora y de carácter siniestro.

4. Breakfast at Tiffany’s. (Blake Edwards, 1961).

La comunidad asiática no puedo evitar sentirse tremendamente ofendida después de atestiguar esta adaptación fílmica del clásico de Truman Capote en la que el llamado Mr. Yunioshi (interpretado por un Mickey Ronney caracterizado de forma francamente grotesca) ostenta todo un crisol de estereotipos étnicos que parecen sacados de la cinta de dibujos animados más incorrecta.

3. Cannibal Holocaust. (Ruggero Deodato, 1980).

Una cinta que, definitvamente, hará que más de un entusiasta de los derechos animales arrugue la nariz. En su afán por grabar la cinta más tremenda en la historia del Séptimo Arte de carácter horroroso, el director Ruggero Deodato asesinó a cerca de siete animales entre los que nos encontramos con un mono, una serpiente y una tortuga; misma que es desollada en medio de una secuencia verdaderamente difícil de ver.

2. Triumph des Willens. (Leni Riefenstahl, 1935).

Cuando estás por ver una cinta dirigida por la cineasta de cabecera de Hitler, sabes que las cosas se van a poner un tanto incendiarias. A lo largo de su carrera como directora propagandística del régimen nazi, Leni Riefenstahl se dio a la tarea de enarbolar una serie de secuencias que sirvieran como ejemplo del poderío objetivo y filosófico del llamado Tercer Reich. Este trabajo en particular destaca por su sorprendente y pormenorizada estética. La cinta en sí no incluye secuencias propiamente ofensivas; sin embargo, es necesario tomar en cuenta los espeluznantes entramados éticos del régimen al que pretendía glorificar.

1. The Birth of a Nation. (D.W. Griffith, 1915).

Esta auténtica reliquia dentro de la historia del Séptimo Arte deja en claro que el racismo y la xenofobia conservadora son asuntos que siempre han permanecido latentes dentro de los subsuelos de Estados Unidos. Haciendo una representación heroica del Ku Klux Klan, esta obra destaca por su carácter descaradamente racista. Por supuesto, esto no demerita la serie de innovaciones técnicas que significó para su época.