TXT:: Julio Martínez Ríos

FOT:: Lucasfilm 2015, cortesía de The Walt Disney Company México

El corredor parece uno de esos rincones de Cloud City para los que únicamente Lobot y Lando Calrissian tienen llave. Hay personal de seguridad de diferentes compañías privadas; alfombra, elevadores. Luces que te dejan ver el camino, pero evitan que te detengas en los detalles. Cuadros, sillas, portones de madera. Esta conversación no se desarrolla en el mismo piso donde se han efectuado las entrevistas con los actores, sino en una planta más alta. Dentro, el personal del corporativo y una traductora que aguarda turno al bate prendida de un cuaderno de hojas amarillas.

El ventanal inmenso se come la luz de la Ciudad de México. Desde ahí, si uno se asoma en el ángulo correcto, alcanza a ver un grupo de granaderos que espera indicaciones en el cruce de Sevilla y Reforma. Van cargando sus refrescos de 600 mililitros en botellas de plástico. ¿Tendrán que ver algo con lo que ocurre dentro del edificio?

En el sillón, con un pantalón negro, zapatillas de boca de pescado, ojos azules y una chaqueta gris con cuadros rojos, la mujer de 62, una de las más poderosas sobre la Tierra, capaz de generar –según afirma la biografía oficial que su compañía reparte durante la cita– 11 mil millones de dólares para la industria del cine estadounidense en una trayectoria que suma más de 60 largometrajes. Su nombre: Kathleen Kennedy. Guardiana de otros 4 mil millones que llevaron a Lucasfilm a incorporarse al catálogo de Disney.

La historia de su designación como presidente de la compañía durante un desayuno con George Lucas ha sido reportada por medios especializados en economía, historietas, cine y cultura popular. Es uno de los rostros (junto con Yoko Ono, Amy Shcummer) que ahora, en su reinvención, ha seleccionado la compañía Pirelli para su famoso calendario donde invita al reencuentro con formas de la belleza que trascienden las convenciones.

Es la productora, la jefa, el nuevo motor que mantiene en expansión a la galaxia lejana.

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Como cabeza de LucasFilm, tenías la capacidad de elegir entre un grupo diverso de directores de todo el mundo para este proyecto, ¿qué te hizo decidir por J.J. Abrams?

Kathleen Kennedy: Lo que resultó maravilloso fue el beneficio de conocer a J.J. Abrams de tiempo atrás. Es una delicia de persona, increíblemente optimista, por principio de cuentas. Por lo general eso es lo que estás buscando: una personalidad, sus intereses. Se trata de un entusiasta aguerrido desde los siete años. Star Wars siempre ha significado mucho para él; le definió. Como director, es parte de lo que le hizo involucrarse con el negocio del cine. Me parece que también ha demostrado que puede lidiar con películas de gran dimensión, piezas de entretenimiento descomunales: cintas de estudio. Sentí que ahí existía una sensibilidad específica que realmente le iba bien a Star Wars. No fue particularmente difícil. Sé que por ahí circula una historia donde inicialmente dijo “no” y después dijo “sí”, pero aceptó con relativa celeridad. Estaba muy, muy emocionado con la posibilidad de realizar este proyecto.

¿Qué es el Lucas Story Group?, ¿cómo opera?

KK: Es interesante. Fue una de las primeras cosas que hice al llegar a la compañía. No existía un departamento de desarrollo narrativo al interior de Lucasfilm. Llamé a una mujer llamada Kiri Hart, con quien había trabajado frecuentemente durante cerca de quince años y le pregunté si estaría interesada en incorporarse. Irónicamente, tanto ella como su marido habían estudiado en Stanford y tenían la intención de volver al área de la bahía en San Francisco. Recién habían tenido un bebé y ella era muy entusiasta de Star Wars. Le conozco de hace años y no tenía idea de lo mucho que le gustaba.

Ella fue la primera en incorporarse y ensambló al equipo narrativo que está conformado por seis personas, de las cuales cuatro son mujeres. Pienso que el dato resulta sorprendente para muchas personas, pues no necesariamente pensarían que el equipo desarrollador encargado de inventar las historias de Star Wars está conformado, predominantemente, por mujeres. Tenemos a ese equipo y adicionalmente a lo que llamamos el “grupo de expertos”. En él participa un número de personas que se remonta a la primera época de trabajo con George Lucas. Son personas que han estado en la compañía de 10 a 15 y hasta 25 años. Son artistas, narradores, son parte del equipo de desarrollo tecnológico en Industrial Light and Magic. Son personas que confeccionan la tela de Lucasfilm cuyas voces sentí que eran importantes como parte del proceso.

En esencia esa es su función. No se encuentran sólo al servicio de los largometrajes, sino a cualquier cosa que requiera de narrativa. De modo que se involucran en toda la animación, cualquiera de los juegos que hayamos creado, se involucran en las discusiones sobre los parques de diversiones y su diseño, procuran la narración participativa que sucederá en ellos. Incluso los productos de consumo de la actualidad están extendiéndose a zonas de desarrollo tecnológico que requieren de elementos narrativos. Y luego está la industria editorial: todos los libros que estamos creando y también los libros digitales. Es una gran conversación que se desarrolla alrededor del arco dramático que se está contando en el universo de Star Wars.

Star Wars 2015

¿Qué tan importante es la relación entre Lucasfilm y Marvel Comics?

KK: En términos de historietas, ha existido una larga asociación entre Lucasfilm y Marvel. Me parece que lo único que ha cambiado ahora es que existe una voz en la sala que proviene de nuestro equipo de desarrollo narrativo dedicado a hablar de las otras cosas que se están haciendo al interior de Lucasfilm. Lo que no queremos es tener superposiciones si pueden ser evitadas. En la estructura narrativa que estamos impulsando no queremos que las cosas salgan por tangentes que contradigan lo que pudiéramos estar haciendo en filmes u otras fuentes de publicación. Eso es lo único que ha cambiado. El grupo de desarrollo se involucra mucho y platica con el equipo de Marvel.

En este nuevo periodo de LucasFilm, las mujeres protagonizan las nuevas novelas, historietas y películas…

KK: Es muy importante para nosotros tener un balance y estar tan cerca de la equidad como sea posible. Me parece que estamos tomando una página del instructivo de George Lucas. Si lo piensas, el personaje de la Princesa Leia, a quien creó en 1977, era un protagonista femenino con un pensamiento de avanzada y tenía una presencia fuerte en Star Wars. De manera que le doy a George un inmenso crédito por introducir la idea de un elenco más diverso y por crear una verdadera fuerza femenina en el elenco.

Hemos llevado esa idea un paso más adelante en el hecho de que hemos creado una villana, tenemos tres personajes femeninos dentro de Star Wars. Es algo de lo que hablamos todo el tiempo mientras avanzamos en todas las otras áreas, incluso en la serie televisiva Rebels existen extraordinarios personajes femeninos. Mi esperanza es que llegaremos a un punto donde ni siquiera vamos a tener esta discusión. Simplemente hablaremos de los personajes que existen en la historia y no distinguiremos entre mujer, latino, chino, indio. Si podemos alcanzar un punto donde somos capaces de reconocer que éstas son sólo historias que reflejan al público, entonces habrán ocurrido los cambios. Pienso que hacia allá nos dirigimos. Si podemos. Tan rápido como sea posible.

¿Cuál fue tu reacción al ver los primeros bocetos para el androide BB-8?

KK: J.J. dibujó eso primero en un papelito. Hizo estas dos bolitas que parecían un número 8. El desarrollo sucedió, en realidad, al interior del taller de criaturas. Ahí empezamos a darnos cuenta de lo impactante que sería BB-8. Al principio ignorábamos si sería capaz de rodar por cuenta propia. Esa tecnología, de hecho, ha sido desarrollada durante la filmación, lo cual resulta fantástico. Ahora es capaz de presentarse en la alfombra roja junto a todos los demás.

BB8 Star Wars

Star Wars es una historia que cruza medios, generaciones, grupos demográficos, culturas, qué resulta más importante al diseñar las nuevas historias: ¿servir al público o a la historia y su legado?

KK: Siempre trabajamos al servicio de la historia y la tradición y la mitología. Nunca tratamos de complacer al público porque el público está cambiando todo el tiempo. Si tratas de hacer eso te vas a quedar atrás. La clave es trabajar con guionistas maravillosos, como hicimos. Somos muy afortunados porque J.J. también es guionista, además de director. Al mismo tiempo incorporamos al departamento de arte. Así que el cuarto donde trabajamos, donde comenzamos a ensamblar la narrativa, estaba lleno de obras que resultaban muy inspiradoras para las ideas dentro de la historia. Hacíamos referencia constante a la mitología creada por George en las películas e historias previas. Entender eso era muy importante, pues Star Wars posee un reglamento determinado que necesitamos entender e interpretar para encontrar nuestra propia forma de llevar esto hacia delante. En cierto sentido tuvimos que mirar hacia atrás para ver hacia delante.