Una lista de Toño Quintanar

La Navidad es una época de emociones ambivalente y encontradas. Mientras algunos ven en ella la oportunidad de desfogar sin limitaciones su alegría más exacerbada; otros (generalmente los de sensibilidad más cínica) la definen como una auténtica marejada de hipocresía y consumismo.

Misma situación que se ve rematada por un constante bombardeo sociocultural en el que se invita hasta a los individuos más nihilistas a sumarse a los estereotipos paternalistas de la cultura occidental.

Hace tiempo, compartimos contigo nuestra lista de diez filmes para no celebrar la navidad y, el día de hoy, queremos complementar dicha entrega con un segundo compendio el cual deja en claro que las épocas decembrinas pueden ser la temporada más funesta.[m]

 

10. Elves. (Jeffrey Mandel, 1989).

Antes de Krampus, existía Elves, una cinta de bajísimo presupuesto la cual revive el antiguo mito de la entidad decembrina la cual castigará a aquellos quienes mancillen el espíritu de la navidad. Los “elfos” que aparecen a lo largo de esta delirante cinta no sólo lucen un aspecto completamente nauseabundo sino que, además de todo, tienen nexos con el nazismo. ¿Existe algo menos navideño que eso?

 

9. Trading Places. (John Landis, 1983).

El clásico dilema que trata de explicar las causas que propician la pobreza y la riqueza da como resultado un divertido experimento social en el que un millonario y un hombre sin hogar habrán de intercambiar lugares de manera inmediata. El resultado son una serie de situaciones que mandan al diablo cualquier posibilidad de paz decembrina.

8. Jack Frost. (Michael Clooney, 1996).

Nada peor para la navidad que un muñeco de nieve homicida. Siguiendo la línea de los grandes monstruos ridículos que han germinado a lo largo de la historia del cine de serie b, esta producción nos deja en claro que hasta el símbolo más tierno e inocente puede transformarse en un receptáculo del horror. Nada que ver con el tierno personaje al que Michael Keaton le prestaría su voz años más tarde.

7. Reindeer Games. (John Frankenheimer, 2000).

No cabe duda de que la navidad es la mejor temporada para llevar a cabo un crimen. O al menos eso es lo que piensan estos rufianes vestidos como Santa Claus los cuales habrán de hacer de las épocas de fiesta una auténtica debacle de locura. A pesar de que esta cinta fue destrozada por la crítica, no cabe duda de que las actuaciones de Ben Afleck y Gary Sinise son un auténtico agasajo.

6. Santa Claus Conquers the Martians. (Nicholas Webster, 1964).

Por ahí corre una leyenda que asegura que la figura de Santa Claus que conocemos hoy en día fue parcialmente creada por la industria refresquera Coca-Cola. Por lo tanto, no debe de extrañarnos que el viejecito vestido de rojo sea la persona más indicada para mostrarle a los marcianos las virtudes del estilo de vida americano. No cabe duda de que Santa ha protagonizado una buena cantidad de películas de serie B; sin embargo, ésta es la más bizarra de todas.

5. Die Hard. (John Mc Tiernan, 1988).

Los terroristas no descansan; ni siquiera en navidad. Si no me crees, pregúntale al buen John McClane y al grupo de malosos al que se ve forzado a hacerle frente en plena época decembrina. Definitivamente, una cinta cuyo alto nivel de acción es capaz de alebrestar hasta al clima navideño más frío.

4. Christmas Evil. (Lewis Jackson, 1980).

Aceptémoslo, la idea de que un viejo vestido de rojo sepa si has sido bueno o malo durante todo el año (facultad que, por supuesto, le confiere poderes siniestros de acosador vouyerista) es una idea más que creepy. Dicha inquietud se ve retratada en esta sádica cinta en la que un auténtico lunático vestido de San Nicolás hace de las suyas sin ningún tipo de restricción.

3. Rare Exports: A christmas Tale. (Jalmari Helander, 2010).

Definitivamente, la navidad nunca vuelve a ser la misma después de ver esta atrayente pieza de fantasía siniestra en la que una serie de horrores decembrinos asolan a los habitantes de un pueblito montañés. Asunto al que se suma la aparición del Santa Claus más guarro que jamás hayas visto.

2. Coopers Camera. (Warren P. Sonoda, 2008).

Durante los últimos años, el género del foundfootage (Blair Witch, Paranormal Activity) ha servido a los directores de cine como una herramienta sumamente apropiada para representar algunos de los horrores fantásticos más escalofriantes. En esta cinta de Warren P. Sonoda, dicho formato es utilizado para recrear de manera veraz una de las pesadillas más palpables de la era moderna: una abominable e incómoda navidad familiar.

1. The Ref. (Ted Demme 1994).

El sobrino del hombre quien nos trajo The Silence of the Lambs nos ofrece una “comedia” de carácter explícitamente corrosivo la cual es mundialmente conocida por arrancarle risas a aquellos quienes realmente tienen una moral bastante anti-navideña. En plena Noche Buena, un matrimonio absolutamente disfuncional es secuestrado por un desesperado ladrón quien pronto se dará cuenta de que, muy probablemente, el verdadero rehén es él mismo.