Soda du Soleil o Cirque Stéreo

TXT :: Juan Carlos Hidalgo

El trío argentino sigue enriqueciendo su leyenda; se ha instalado en el inconsciente colectivo de todo un continente, aglutinando generaciones de fanáticos. La temporada de SÉP7TIMO DÍA –No descansaré- es inminente y representa el encuentro de la estética sonora del grupo con la fascinante imaginería audiovisual de una compañía canadiense de excelencia: el Cirque Du Soleil.

Durante los primeros escarceos para ponderar la colaboración entre ambas entidades, Charles Joron (Productor ejecutivo) y Jean-Francois Bouchard (Creativo en jefe) hicieron una curiosa prueba al estilo de la vieja escuela; convocaron a casi un centenar de empleados latinos que trabajan con la compañía y les plantearon: “Les vamos a decir un nombre y ustedes nos responden acerca de una posible unión del Cirque con ese nombre”. La respuesta fue un estallido al unísono entre colombianos, mexicanos, chilenos y, por supuesto, argentinos.

El espectáculo se hizo realidad y se estrenó el 9 de marzo de 2017 en el Luna Park de Buenos Aires, pero la magia no ha quedado ahí. Ahora se puede escuchar el soundtrack de la puesta en escena y sus versiones especiales, pero eso no es todo, está por estrenarse el documental #SodaCirque, que podrá verse en exclusiva en México a través de HBO entre el 18 y el 24 de octubre.

#SodaCirque

Marvin tuvo oportunidad de conversar con Diego Sáenz, quien fuera manager de producción de Soda y actual CEO de la empresa PopArt Music para conocer a detalle lo que habrá de mostrarse en un trabajo documental que potenciara el interés por asistir a SÉP7TIMO DÍA, pero que tiene un peso específico  y gran atractivo en sí mismo. Este hombre, junto a Daniel Kon (Manager del grupo y director de Triple Producciones) y Roberto Costa (Fundador y Presidente de PopArt), formaron la triada clave para propulsar lo que de inicio parecía un gran sueño.

Por supuesto que el punto de partida consistió en remontarse a las expectativas y retos de un proyecto tan grande.

Somos una compañía que está en Buenos Aires, tenemos más de 20 años de trayectoria. Hemos hecho muchísimas cosas de música, somos promotores. La gira de Soda Stereo, de Shakira, pero nunca habíamos desarrollado contenido propio. Cuando empezamos hace 3 años, lo primero que parecía una locura era preguntarnos qué pasaría si juntáramos a Soda Stéreo con el Cirque du Soleil. Como había pasado con Michael Jackson y The Beatles. En ese momento, todo mundo decía que era muy difícil porque el circo solo había trabajado con íconos mundiales como Jackson, Beatles y Elvis. Con una banda latina parecía imposible. El proceso y la aventura fueron muy largos. Parecía muy complicado juntar a los dos mundos. Al principio, se presentaría en Santiago, México y Buenos Aires. En México parecía más fácil, porque habían visto la obra de The Inmortal Tour que combinaba música y circo. En las otras dos ciudades, pusieron trabas debido a que se trataba de un circo musical, pero no formalmente de una banda. La realidad es que confiamos desde lo más profundo de nuestro ser en el proyecto, porque Soda había sido el soundtrack de toda una generación. Era poner en la imaginaria visual a un circo imponente con la música que toda una generación tenía dentro de su alma. Sabíamos que iba a funcionar. Claro que se trataba de una gran apuesta.

En muchos lugares de América Latina se sigue hablando de Gustavo Cerati, su partida y figura están muy presentes, ¿cómo fue para ustedes trabajar en esa parte emocional con los amigos cercanos y la familia?

Gustavo, en este proyecto, estuvo presente siempre. Obviamente hubiera sido un lujo tenerlo. Cada uno, personalmente, lo extrañó de una manera muy particular. Trabajé con Gustavo en el año 2000, desde el 11 Episodios Sinfónicos. De allí hasta Fuerza Natural. Hicimos la gira de 2007 juntos. Era un artista inigualable. Se extrañaba a cada minuto. Lo más importante era lo que pasaba con Zeta y Charly. Vivieron un proceso de un año metidos en el estudio que era de Gustavo, por decisiones propias. Querían tenerlo cerca de alguna forma. En las sesiones, era muy raro, abríamos las cintas multitrack, que te permiten escuchar todo por separado, a veces Gustavo quedaba cantando solo en el medio. Allí es cuando para ellos eran momentos muy fuertes y de mucha emoción. Luego, lo que pasaba con la familia. Su hermana, que siempre estuvo trabajando con él, y su madre, estuvieron acompañando el proyecto desde el principio. Siempre nos dijeron lo mismo, que este era el mejor homenaje que podíamos hacer para la obra y vida de Gustavo. En el documental, en el show, siempre está presente. En la música, en las palabras. Se le extraña muchísimo, pero al mismo tiempo está siempre con nosotros.

#SodaCirque

¿Qué aprendizaje de la trayectoria y relación entre la banda tuviste trabajando en este proyecto, tanto en el documental como el espectáculo?

Básicamente, lo que aprendí de ellos fue su profesionalismo. Personalmente no había compartido tanto con Dany Kon, el manager de ellos en los 90. No los conocía tanto de cerca. Me sorprendió la dedicación absoluta que le ponen. Lo artistas que son. Realmente son una institución artística, que es la que los llevó a ser Soda Stéreo. Lo que más me divirtió de trabajar con ellos dos, con Adrián Taverna también que tiene una gran memoria, fueron todas las anécdotas que contaban.  Al tener que revisitar todo su pasado y tomar las cintas originales, tratar de acordarse porque a tal track le faltaba alguna cosa; allí era cuando salían todas las memorias. Contaban historias que me parecían sorprendentes. Una de ellas, que siempre recuerdo, es en la que Soda cambiaba mucho de disco a disco; eran muy diferentes. Eso llamaba la atención. Había fans que les gustaba poner todo lo primero, desde el Nada Personal. Y la otra mitad prefería la última parte. Contaban que, de la grabación de Nada Personal a Signos, solo hay 6 meses de diferencia nada más. Es sorprendente, porque es un cambio increíble. Siempre estaban en esa constante búsqueda de reinventarse. Supieron como estar evolucionando constantemente. Sostenerlo es muy difícil. Es genial que lo hayan hecho.

En cuanto al documental, ¿qué parte crees que es la que más vaya a sorprender a los fanáticos que lo vean por primera vez?

El documental es todo un gran material que va a sorprender. Lo que tratamos de hacer es que todo fuera absolutamente nuevo, creado para esto. Solamente hay dos cosas de uso y son fotografías. Lo que tiene de espectacular es que nunca podrías haber entrado a ese mundo sin este ojo en particular. Estuve en casi todo lo que ocurre en el documental, a veces cuando lo miro me parece extraño. ¿Cómo es qué estuvieron allí grabando? ¿A poco estaban en la camioneta? La verdad es que se convierte en un ojo totalmente privilegiado. Estuvo en momentos en los que todavía ni sabíamos que iba a pasar. Para el que lo vea por primera vez, será una gran sorpresa porque es como haber estado en el proyecto desde que comenzó.

Tras ver los ensayos y la obra por partes, ¿Cómo fue tu experiencia la primera vez que la viste completa, ¿qué sentiste?

Lo primero que sentí fue muchísima emoción. Fue un sueño haber llegado a realizar esto. Desde que lo compartíamos en una oficina hasta llevarlo a cabo, fue muy difícil. Verla realizada fue algo increíble. Aunque la verdadera emoción fue la primera vez que lo vimos con público. Cuando ves los rostros de las personas, sus lágrimas, el canto, saltando enardecida, aplaudiendo. De hecho, el esquema parecía no dar para que la gente se pusiera a cantar, por estar eclipsada por el panorama visual. Es una alegría el ver que está sucediendo realmente el proyecto. La música está pasando. Me parece que lo que les va a pasar a las personas que vayan a ver la obra y el documental, es un momento de celebración. Vibrar todos juntos por el amor que le tenemos a Soda. Esta obra lo cumple completamente.

¿Quedó algo fuera del documental o todo el material fue utilizado?

Siempre queda algo afuera. Las cosas que se quedaron pueden representar miles de horas. Siempre que haces un documental grabas miles de momentos. No quedó nada importante fuera. Incluimos todo lo relevante. Por ahí lo que se quedó fueron chistes muy malos de Zeta y Charly que no quedaban. Lo que no se pudo fue que terminara exactamente cuando inició el show. Las fechas no cuadraron. Solo logramos tener imágenes de los últimos ensayos.

¿Qué punto en común existen entre Soda Stéreo con el Cirque du Soleil?

En primera, increíblemente los dos fueron creados en 1984. Parece una locura. Nos dimos cuenta cuando vimos un letrero de la celebración de los 30 años del circo y Charly dijo: igual que nosotros. Después, lo que tienen de parecido, es que, si yo te hablo del circo, te estoy hablando de vanguardias, espectáculos que están un paso adelante, de creatividad, de evolución. Todos esos mismos valores se los podría aplicar a Soda. Cuando la banda estaba entre 1984 y 1997, la gente hablaba de innovación. Tienen muchos puntos en común.

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