Por Jesús Chavarría

La tendencia de la auto referencia sigue en pleno, y los creativos que no sólo no se avergüenzan de sus influencias provenientes de la cultura pop, sino que las utilizan como su principal materia prima, son los que dominan el panorama en cuanto al entretenimiento se refiere. A continuación algunas de sus propuestas, que no sólo apuestan por la nostalgia, sino que sirven para reinterpretar conceptos, transgredir arquetipos y cuestionar las convenciones.

UN SHOW MÁS, LAS DEVASTADORAS BRECHAS ENTRE GÉNEROS MUSICALES

Dentro de la producciones mejor logradas en años recientes por Cartoon Network, que sigue siendo el canal con la mayor variedad animada tanto en técnica como en temática, sin duda Regular Show es la que consigue conquistar a un público más amplio, en cuanto a rango de edad se refiere. Y es que con un estilo colorido y de trazos sencillos –casi bosquejos- retoma elementos distintivos de la cultura pop ochentera, para conjugarlos en un concepto salpicado de los excesos contemporáneos: retro, insólito y divertido. Así pues, aquí podemos ver a un puñado de bizarros pero simpáticos personajes, en un universo con sus propias reglas de lo inanimado, en medio de guerras entre formatos como el VHS y el vinil; buscando en el inframundo a veteranos estrellas de rock, teniendo encuentros con vigilantes dimensionales de los mensajes de voz en los celulares o enfrentando destructivas brechas entre géneros musicales. Creado por J.G. Quintel, este disparatado universo, ahora también está en cómic y es traído a Mexico por Editorial Kamite, con la ventaja de que además cuenta con la participación de diversos guionistas e ilustradores, que hacen su propia versión del mismo.

BAKUMAN, LA EXTRAORDINARIA VIDA EN VIÑETAS

Aunque en Bakuman no hay monstruos, demonios, criaturas mágicas o universos extraordinarios, y más bien pertenece a la línea de conceptos juveniles que abundan en el manga, llama la atención como alcanza niveles de aventura extraordinaria. Esto debido a lo explosivo de cómo se manifiestan los sueños de los protagonistas -un par de adolescentes empeñados en convertirse en los mejores y más exitosos mangakas-, el uso de una gestual exacerbada y el dinamismo del lenguaje, que además se complementa con mucho humor y algo de romance. Por si fuera poco, también incluye un discurso reflexivo sobre las convenciones sociales y la estigmatización a través de los objetivos. Una gran opción de publicada por Editorial Panini.

STAR LIGHT, SER UN HÉROE UNA VEZ MÁS

A raíz de la exitosa llegada de su Kick Ass a la pantalla grande, Mark Millar se convirtió a nivel comercial, en la principal referencia para la transgresión de los arquetipos y convenciones de los superhéroes. Sin embargo, esa no es la única obra a través de la cual ha tenido dicha osadía. Quizás no con los mismos niveles de descaro, pero Star Light hace lo propio con las aventuras clásicas de fantasía y en específico con la space opera, recurriendo a una descarnada urbanidad, evocadora y entretenida, pero no exenta de ironía. El protagonista es un hombre mayor que luego de viajar a otros mundo y salvar civilizaciones extraterrestres, regresó a la tierra para casarse y tener una vida de ensueño. Pero cuando su esposa muere, cuando el amor de su vida lo deja a su suerte, no logra asimilar la solitaria rutina y comienza a perderse en el sinsentido, hasta que un día, su pasado regresa para reclamarle que vuelva a convertirse en un héroe. Publicado también por Panini, es ideal para el lector adulto que disfruta de la fantasía sugerente.